Tara Reid se derrite
Publicado por Nazaret el 19 / 10 / 2008 | permalink












Si alguien está siendo beneficiado del deterioro de Angelina Jolie aparte de Brad Pitt -que puede volver a correrse juergas con su amigo Clooney sin ser perseguido por su señora- es Megan Fox.
Que sí, lo de siempre, que Megan es la nueva Angelina Jolie, que le ha quitado el trono a la más sexy y todo lo que quieras pero ¿dónde empieza su influencia Angelina y dónde termina? O lo que es lo mismo ¿qué hay de Megan Fox en Megan Fox? Porque a mí ya me cansa.

Comer cosas... Aunque todos tendrán aún en sus retinas esas escenas con adhesivos en los pezones de uno de los peliculones que llegan de ella como es 'Jennifer's Body', donde protagoniza a una animadora que decide cargarse a todos sus compañeros de insti masculinos.
Y como su trayectoria cinematográfica no va muy en la línea de Angelina, el resto tiene que intentarse no fuera a ser que la línea se desviase más y Megan no acabase criando un churumbelar étnico que terminarán por ser algún día los bailarines de Madonna (o Lourdes María si siguiese sus pasos). Es ahí cuando llega algo fundamental: los tintes de lesbianismo.
Angelina siempre fue con la bisexualidad por bandera, alguna vez dijo "cuanto tenía 20, me enamoré de una persona que resultó ser una mujer" y Jenny Shimizu se encargó de que todos estuviésemos enterados de que fue su amante lesbiana durante más de una década. Megan es más joven, por lo que hay que actuar más rápido y si la de Angelina era una modelo japonesa, la de Megan no iba a ser menos: stripper y rusa:
"Bueno, ese año mi novio rompió conmigo y decidí -oh tío ¡lo siento, mami!- que estaba enamorada de esta chica que trabajaba en Body Shop (un club de striptease, no el sitio de las cremitas). Decidí que iba a conseguir que se enamorara de mí, e hice todo lo que pude para crear una relación con esta chica, una stripper llamada Nikita. Estaba allí todo el tiempo -pude ir por mí misma. Compraba sus cosas, perfumes, sprays corporales... Me volví como un extraño hombre de mediana edad. Sentí como si necesitara salvar a Nikita. Pedía bailes de barra así podía conocerla, y darle lo que pensaba que eran como pequeñas notas de inspiración, como 'puedes hacerlo, ¡eres mejor que esto!' No quería que ella estuviera allí".
Lo suficientemente cool como para que una revista para hombres que disfrutan imaginando a mujeres enjabonarse mutuamente, titule este episodio como 'Megan Fox, ¡fue lesbiana adolescente' Terminando con el clásico: "Mira, no soy una lesbiana. Solo creo que todos los humanos nacen con la capacidad de sentir atracción por ambos sexos. Es decir, puedo imaginarme en una relación con una chica".
Una pena, ahora mismo absolutamente toda la imagen de Megan Fox es la que Angelina Jolie me ha dejado en la retina durante años. Aún es joven, está a tiempo de rectificar y aportar algo nuevo porque lo de poner cara de guarra lo hace estupendamente cualquiera de las borrachas de Hollywood.
Quizás sí, y estaría descorchando botellas de felicidad y bailando bajo el agua para restar homosexualidad a algunos cantantes hasta que le llegase esa telenovela por la que toda guapa debe pasar antes de sus 15 minutos de gloria internacional.


